El giro inesperado de una medida que pretendía proteger a los más pequeños

 

El proyecto de ley 52, aprobado en tercer debate por los diputados hace unos días determina el uso obligatorio de las sillas de retención infantil en vehículos particulares que transporten a niños menores de 135 cm de estatura. Ahora la diputada Yarelis Rodríguez le ha pedido al presidente que la vete.

 

Las sanciones de la ley en cuestión estipulaban lo siguiente:

 

  • Quienes incumplan deberán pagar una multa de $100.00, perder 5 puntos en la licencia y asistir a un curso de seguridad vial sobre el uso de las sillas.
  • En caso de reincidencia, la multa aumentará a $200.00 con la pérdida de otros 5 puntos y la obligación de repetir el curso.
  • Una nueva infracción conllevará una multa de $500.00, la pérdida de otros 5 puntos y la suspensión de la licencia por 3 meses.

 

Cabe resaltar que este es el segundo intento de introducir una ley de este tipo; una propuesta similar fue vetada durante el período 2014–2019 por el entonces presidente Juan Carlos Varela.

 

No fue bien recibida por los ciudadanos panameños

El proyecto generó un amplio revuelo en la población panameña. Muchos se han cuestionado si el pueblo cuenta con la solvencia económica para adquirir tantas sillas, sobre todo en familias donde se tengan tres o cuatro niños.

 

Sumado a esto, el costo de estas sillas suele ser elevado. En redes sociales se comenta que “una cosa es crear conciencia y otra, exigir al pueblo gastar dinero”, especialmente cuando existen necesidades básicas que atender. Además, se critica la formulación del proyecto, ya que hay quienes consideran que ciertos niños, dada su edad, ya no requieren el uso obligatorio de estas sillas.

 

Ante el creciente desacuerdo popular y las inconsistencias de fondo, la diputada responsable de la iniciativa solicitó al presidente José Raúl Mulino que no sancionara la ley. El 2 de abril, durante el pleno de la Asamblea Nacional, se destacó la falta de respaldo ciudadano para esta medida.

 

El presidente manifestó su intención de vetar el proyecto, calificándolo de inconveniente y subrayando la necesidad de revisar la seguridad en el transporte escolar. Además, se cuestiona que la ley excluya a otros medios de transporte, como taxis, transporte colectivo, vehículos comerciales, de emergencia, turísticos y humanitarios, lo que ha encendido el debate sobre su coherencia y viabilidad.

 

¿Son realmente necesarias e importantes las sillas infantiles?

 

La intención original de la ley era proteger a los niños, una idea acertada e importante en principio. Sin embargo, el reglamento debería haberse formulado de una forma distinta para asegurar su aplicación de manera efectiva y justa.